Aula Gerión

Asociación para la defensa del Patrimonio Histórico - Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)


 

AULA GERIÓN REIVINDICA JARDINES PÚBLICOS EN LOS SOLARES DE LAS CASAS DE LAS PALOMAS Y DEL GAS

     

                                                                         Comunicado de prensa 22/02/03


 

El pasado sábado, día 15 de febrero, por la mañana, fue derribada la Casa del Ingeniero del Gas (calle Dr. Salvador Gallardo), la cual se hallaba catalogada y protegida por el PGOU (C-221), por cuya normativa se debían haber conservado las "fachadas, tejados y jardín". Esta demolición, junto al reciente derribo de la Casa de las Palomas, constituyen graves agresiones al Patrimonio arquitectónico sanluqueño. El Aula Gerión considera esta barbarie como actos rufianes de las respectivas constructoras y una burla al pueblo de Sanlúcar, pues estas demoliciones han sido llevadas a cabo sin la correspondiente licencia municipal (según la Gerencia Municipal de Urbanismo) y saltándose a la torera toda la normativa al respecto.
 

Los inmuebles derribados formaban parte de un Patrimonio que ya no es recuperable. Tanto al señor Ávila de "Avisur" (casa de las Palomas) como al señor Vieira de "Robert" (casa del Ingeniero del Gas) - presuntos implicados en el caso "Sanlucar"- se les debería de caer la cara de vergüenza cuando pasen por cualquier calle de este pueblo. Es posible que estos hechos delictivos sean multados económicamente y sancionados por la Gerencia de Urbanismo o por la Consejería de Cultura, pero hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones estas multas y sanciones a los infractores suelen caer en el olvido, o bien las cuantías resultan irrisorias a este tipo de personajes; y, a veces, se obliga a realizar una réplica "exacta" de lo que había, lo cual no deja de ser una "farsa" (véase El Pósito), pues tales copias nunca tendrán el valor histórico y cultural de lo derribado.
 

Ante todo este salvajismo urbanístico que está invadiendo a Sanlúcar, el Aula Gerión estima que debe restituirse al pueblo de lo que ha sido despojado mediante la reutilización de estos solares para el disfrute público, por lo que, independientemente de las multas económicas -que no parecen afectar demasiado a estos constructores--, deberían expropiarse estos solares y plantar en ellos jardines y plazas públicas de los que todos los sanluqueños podamos disfrutar. No es una petición ni una propuesta. Es reivindicar nuestros derechos.
 

Ya el Aula Gerión indicaba recientemente en este mismo periódico el cambio de titularidad que se había producido en esta casa y la realización de posibles obras que podrían alterar la fisonomía del barrio del Mazacote. Pues, junto a la Casa de Arizón, la Almona y Capuchinos, la “Casa del Ingeniero” es uno de los edificios más emblemáticos de esta zona, al igual que los navazos ya en vías de desaparición. Esta casa fue edificada alrededor de 1890 en estilo isabelino, el cual se aprecia especialmente en su fachada, donde se conjugan graciosamente arcos y pilastrillas. Además de sus valores estéticos, este edificio representa un hito histórico de gran significación para Sanlúcar, pues el alumbrado de gas fue uno de los acontecimientos que cambiaría la vida cotidiana de los sanluqueños a finales del siglo XIX. Así, en mayo de 1883 se inauguró el nuevo sistema de alumbrado de gas, el cual sustituía a otras energías como el alumbrado de aceite (1836) y el de petroleo (1864) y todavía el gas ganaría la partida, aunque por poco tiempo, al no muy perfeccionado sistema eléctrico. Un año antes de su inauguración, Roberto Lessage estipulaba con el alcalde de Sanlúcar, Esteban Ruiz de la Cruz, la concesión del alumbrado de gas por cuarenta años. Las obras de canalización y fabricación del fluido fueron llevadas a cabo por el ingeniero Estanislao Smolinski. En total, se colocaron 561 farolas que alumbraron las calles sanluqueñas, además de otras dos más grandes situadas en el Ayuntamiento --desaparecidas durante las recientes obras realizadas en este edificio-- y otras tres frente a la plaza del Cabildo.
 

 

En 1894, el alcalde José Hontoria, en nombre del Ayuntamiento, vendía a la empresa “Roberto Lessage y Cía.” o “Gas Provincial”, representada por el segundo ingeniero José María Arroyo, dos terrenos cuyo solar formaba un polígono de cinco lados, midiendo su superficie 4.627 metros cuadrados, los cuales se valoraron en 6.015 pesetas. En la Guía de Sanlúcar de 1903 se señala cómo “en estos últimos años, y dadas las necesidades de la población, se instaló una nueva caldera... Es director de la fábrica D. Fabio Tena, hombre cultísimo y agradable...”. Con posterioridad, en 1933, serán los herederos de este tercer ingeniero del gas los que se interesen por el dominio de los terrenos de la fábrica de gas derivado del carbón.

 


 

 

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