Aula Gerión

Asociación para la defensa del Patrimonio Histórico - Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)


 

 

AULA GERIÓN DENUNCIA

EL ESTADO DE LA CASA DE ARIZÓN

 

 

                                        Comunicado de Prensa 10/01/2003


 

Todos conocemos los valores históricos y artísticos del palacio de Arizón. Ya sabemos que es un magnífico conjunto residencial-industrial de los siglos XVII y XVIII, único en Andalucía por conservar todos los elementos característicos de las casas de los antiguos comerciantes con Indias de la Bahía de Cádiz --entresuelo para oficinas; pinturas murales en exterior e interior, torre-mirador, etc.--, así como todas sus principales dependencias –ya no tantas— dedicadas a almacenaje, bodega, residencias, apeaderos, patios... La Casa Arizón es, por todo ello, un testigo insustituible del papel histórico que jugó Sanlúcar en las relaciones del comercio americano durante la Edad Moderna. Esta espléndida edificación fue vendida por la familia Arizón en 1988, hallándose entonces en bastante buen estado de conservación.

Desde aquel año hasta hoy, este palacio ha venido sufriendo un progresivo deterioro y depravación. Después de trece años de haberse incoado el primer expediente para su Declaración como BIC, instruido a iniciativa de la Delegación Municipal de Cultura, entonces del CDS, el Palacio del Marqués de Casa de Arizón fue declarado en 2001 por la Junta de Andalucía “Bien de Interés Cultural”, con categoría de “Monumento”, por el que la finca quedaba inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. Pero, además, en el Catálogo del PGOU de Sanlúcar esta edificación se encuentra protegida con la máxima categoría de “Protección Integral” (A-23), es decir, que hay que conservar sus principales unidades edificatorias y elementos más singulares. 

Aunque esta Declaración de Monumento, según la Ley de Patrimonio Histórico Andaluz (1991), obliga a los propietarios a preservar el inmueble, pues “tienen el deber de conservarlo, mantenerlo y custodiarlo de manera que se garantice la salvaguardia de sus valores” (Art. 15.1), también les beneficia económicamente en cuanto que “los propietarios... de bienes inscritos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz que vayan a realizar en los mismos obras o actuaciones de conservación, mantenimiento o cus­todia podrán obtener ayudas o subvenciones encaminadas a facilitar la realización de tales obras o actuaciones” (Art. 95.1.), concediéndose tales subvenciones “con arreglo a los criterios de la mayor necesidad de protección” (Art. 95.2.). Y está claro que la Casa Arizón tiene necesidades imperiosas de protección. No es de extrañar, pues, que la propiedad de Arizón, nada más hacerse pública la Declaración de BIC, anunciara una urgente reunión con la Consejera de Cultura. Además, los monumentos declarados BIC están exentos de contribución municipal, que en el caso de Arizón no debe ser nada despreciable. De hecho, el pasado verano 2002 los propietarios ya han gestionado la exención de IBI en el Ayuntamiento. Por tanto, los valores históricos y culturales de este monumento y su protección oficial se están utilizando en favor de la supuesta especulación y, desde luego, en beneficio económico de la empresa propietaria.

Pero ¿quién tiene la culpa de todo esto?. Está claro que, en primera instancia, son los políticos sanluqueños los principales responsables de que este monumento se venga definitivamente abajo. Izquierda Unida y algunos otros partidos hacen y gritan lo que pueden. También el grupo ecologista. Unos y otros vienen denunciado año tras año el estado de abandono de la Casa y solicitando reiteradamente su expropiación.

Las sucesivas corporaciones municipales han estado saltándose a la torera la legalidad vigente. Porque, según la Ley de Patrimonio, “corresponde a los Ayuntamientos la misión de realzar y dar a conocer el valor cultural de los bienes integrantes del Patrimonio Histórico Andaluz que radiquen en su término municipal” (Art. 4º 1.), debiendo asimismo “adoptar, en caso de urgencia, las medidas cautelares necesarias para salvaguardar los bienes del Patrimonio Histórico Andaluz cuyo interés se encuentra amenazado”. Y, si lo que está ocurriendo con la Casa Arizón no es un “caso de urgencia”, que explique el Ayuntamiento lo que es. También se faculta a las Administraciones a expropiar total o parcialmente un bien, por “causa de interés social”, cuando se produzca “falta de cumplimiento de las obligaciones establecidas en esta Ley por los propietarios...” (Art. 19 de LPHA).

Por todo ello, tanto la propiedad como los responsables municipales han incumplido durante todos estos años sus obligaciones de conservar y proteger la Casa de Arizón, infringiendo la actual Ley de Patrimonio Andaluz, pues constituyen “infracciones muy graves”, sancionadas con multas de hasta 100 millones de pesetas, todas “aquellas actuaciones que lleven aparejada la pérdida o desaparición o produzcan daños irreparables” (Art. 111.1.), así como “la omisión del deber de conservación cuando traiga como consecuencia la pérdida, destrucción o deterioro irreparable” (Art. 111.2.).

Pero parece que a los vertiginosos gobiernos locales de Sanlúcar no les da tiempo a establecer una adecuada y definitiva política cultural que establezca los mecanismos e instrumentos necesarios para defender la generalidad de nuestro Patrimonio Histórico de agresores y especuladores, que es lo que últimamente abunda en esta “pobre” ciudad (según el sorprendente informe de La Caixa). Cuando al político de turno no le queda otra salida y se ve forzado a dar una explicación pública sobre la Casa Arizón, se reúne de inmediato con la propiedad y comunican a la prensa que, ¡por fin!, en esa última reunión –ya han sido muchas las “últimas reuniones”-- se ha llegado a un acuerdo y que “en dos semanas”, como mucho, se empiezan las obras.

A comienzos de 1999 se anunciaba la colocación de la “primera piedra” de ese fantasmal “Hotel-Balneario” que todos esperamos ver hace años. Resulta paradójico esto de la primera piedra cuando desde 1988 lo que se está haciendo es, precisamente, quitando piedras. Hasta 1999 no se aprueba el Proyecto Básico de Rehabilitación, ¡once años después de la adquisición!. Verdaderamente escandaloso. Y las únicas actuaciones “rehabilitadoras” que se han llevado a cabo han sido el desmontaje de forjados en la casa del siglo XVII y unas extrañas excavaciones en los pavimentos, quizás motivadas por el romántico afán de encontrar el famoso “tesoro” escondido en la Casa Arizón. Todo esto no ha hecho más que debilitar cimientos y estructuras, acelerándose el proceso de ruina y destrucción. Pero, curiosamente, también han adaptado una dependencia baja (calle Divina Pastora) para oficina comercial de “Tenfa”, o sea, para la urbanización de Martín Miguel.

Luego, comienzan a marear la perdiz: que si en el Convenio, suscrito entre la propiedad y el Ayuntamiento (1995), el Ayuntamiento se comprometía a hacer previamente un aparcamiento donde está “El Rengue”...; que si el Ayuntamiento dice que no puede echar a los vecinos de la zona, por lo que el aparcamiento no se hace...; que si hay que esperar a que se revise el PGOU... (revisado en 1997); que si ahora abrimos un expediente de ruina --por el que se puede desalojar a los inquilinos--...; que si todavía hay un arrendatario en la Casa, por lo que no se pueden comenzar las obras...; siendo una de las últimas sorpresas el acuerdo plenario (29/06/01), un tanto pantomímico –ya no hay quien se crea nada-, de iniciar el expediente de expropiación...; y la casa no se restaura..., y la “casa” por barrer.

Y el 2003...Tras la declaración de BIC en 2001, el señor Olaciregui Arrieta, en calidad de representante legal de la sociedad mercantil Casa Grande Arizón, S. A. declaraba que: “ahora procederemos a su limpieza y apuntamiento y se cerrará convenientemente al público” (Sanlúcar Información, 30/06/01). Un poco tarde, ¿no? ¿A qué “público” se refiere? ¿a los drogadictos que hasta ahora han tenido en este Monumento su cortijo particular y contra los cuales la policía no ha podido hacer nada porque la “propiedad” no denunciaba, según nos comentó el policía de turno hace unos años?. Este “público” ha vivido en el Monumento todos estos años, con entrada por un gran agujero practicado en la fachada del Callejón de los Félix. Este “público” ha carbonizado las hermosas puertas y barandillas de caoba en hogueras para calentarse en invierno, provocando varios incendios..., este “público” ha contribuido de manera sistemática a la destrucción del inmueble. Pero, ¿ha sido también ese “público” el ha derribado las interesantísimas bóvedas de arista que cubrían los almacenes del siglo XVII con entrada por la calle Banda Playa? Porque es difícil creer que esas magníficas bóvedas se hayan desplomado por sí solas después de tres siglos en pie.

El conjunto Arizón se encuentra edificado sobre un espléndido terreno de más de 5.000 m2 en pleno centro urbano de Sanlúcar. Poco a poco el inmueble se va desmoronando, convirtiéndose en un apetitoso solar donde construir unos estupendos y lucrativos “duplex” y apartamentos... de lujo, claro, porque en un solar tan “señorial” no se pueden construir casas baratas o viviendas sociales. ¡Sería una contrariedad! Sí, probablemente al nuevo conjunto residencial se le denomine jocosamente “Palacio Arizón”, cuyo nombre será lo único que quedará para las generaciones futuras, como producto  del neocaciquismo liberal que estamos viviendo especialmente en el sector de la construcción. Y de la historia y el arte sanluqueños poco o nada se sabrá. No cabe duda que esta clase de empresas que se autodenominan “rehabilitadoras”, así como los responsables políticos, son los que están contribuyendo a que Sanlúcar sea cada día más “pobre”.

Esta falta de voluntad política y dejación de funciones están poniendo en evidencia la capacidad del Ayuntamiento para gestionar las competencias que, en materia de Patrimonio Histórico, tiene actualmente transferidas por la Junta de Andalucía. Según el PGOU, en el entorno de la Casa Arizón incluye la manzana delimitada por la Av. V Centenario y las calles Divina Pastora, Banda de la Playa y callejón de los Félix, el frente edificado de la calle Divina Pastora y la parcela colindante o medianera del palacio. Y, teniendo en cuenta el carácter monumental de sus fachadas principales a calle Divina Pastora y callejón de los Félix y “el gran valor arquitectónico de las mismas, se considera necesario un mayor control de la formalización arquitectónica de las fachadas que se enfrentan a éstas”.

Ante esto, cabría preguntar a la Gerencia de Urbanismo: ¿qué control se ha ejercido en las nuevos bloques de pisos construidos en la Av. V Centenario, los cuales han obstaculizado las excelentes perspectivas visuales que se disfrutaban de la Casa Arizón antes de su construcción?.

En los próximos días el Aula Gerión denunciará formalmente, ante la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y la Dirección General de Bienes Culturales, el estado de abandono de la Casa de Arizón y exigirá que se tomen las medidas oportunas para que lo que queda de este emblemático Monumento sanluqueño no termine por desaparecer.


Todo sobre el Conjunto Monumental Casa Arizón


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