Aula Gerión

Asociación para la defensa del Patrimonio Histórico - Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)


 

 

LA PLAZA DE ABASTOS: PARTE DEL CHEQUE EN BLANCO

 
                                                                                                     

                                                                                                       Aula Gerión - Comunicado de Prensa 16/06/2005

 

 

Ante la inminente desaparición de la Plaza de Abastos, el Aula Gerión denuncia este nuevo delito contra Patrimonio Histórico de la ciudad y se solidariza con los comerciantes de la Plaza, que están denunciando en estos días esta barbaridad, mediante escritos, pancartas y recogida de firmas.

 

Este es un nuevo movimiento de la gran partida que está jugando el equipo de gobierno y la Gerencia de Urbanismo contra el Patrimonio sanluqueño y el futuro de la ciudad. Es parte de ese cheque del que ha hablado el señor “Alcalde”, cheque “en blanco” que tienen en sus manos. Y, en efecto, esta partida la juegan con ventaja, ya que están delinquiendo e infringiendo constantemente y de forma impune todas las leyes y normativas urbanísticas que afectan al Casco Histórico en particular y a la ciudad en general.

 

La demolición de nuestra Plaza de Abastos no sería más que la culminación de ese Plan Especial de Reforma Interior (PERI), proyectado de forma muy ambigua en el PGOU, y que dispara contra el corazón mismo de la ciudad. Este siniestro Plan prevé demoler todas las antiquísimas edificaciones situadas debajo de la barranca, desde las bodegas Orleáns-Borbón (calle Baños) hasta el carril de los Ángeles. De esta faja urbana ya se ha demolido la casa de las Palomas y ha desaparecido el antiguo jardín del pub “La Quesería” (calle Carmen Viejo). Dentro de este mismo Plan se está “esperando” el derrumbe “fortuito” de las maltrechas casas situadas frente a Madre de Dios, del antiguo palenque, las bodegas La Cigarrera, la casa del Museo del Mar y la casa de la Columna (calle Bretones). Y a todo este derrumbe masivo ayudará “graciosamente” que la Cuesta Belén se esté venciendo, sin que ninguna de las 79 personas que trabajan en nuestra “lujosa” Gerencia de Urbanismo haya intervenido en las grietas existentes.

 

Este entramado urbano es el más antiguo de la Sanlúcar bajomedieval y moderna, es la Sanlúcar cervantina, el primigenio núcleo comercial que formaban las tiendas de la antigua Alcaicería y donde se ubicaba la Casa de Contratación desde 1503, todo ello alrededor del histórico Callejón del Truco, de enorme valor urbano.

 

La plaza de Abastos, que es de propiedad municipal por si alguien lo duda, está destinada a bien de servicio público desde su origen y está protegida en el PGOU con un escaso nivel de protección C. El edificio conserva la estructura original desde que se construyó en 1741, así como la distribución interior perteneciente a la última reforma de 1939 (foto adjunta). Del Mercado de Abastos sanluqueño no sólo tiene valor arquitectónico su portada de la calle Bretones, sino que este valioso ejemplo de arquitectura industrial condensa otra serie de valores históricos y antropológicos de gran interés para la ciudad, pues además su intensa actividad comercial, la Plaza se ha convertido en un importante foco de relaciones sociales y en destacado lugar de atracción turística. Por tanto, es un importante recurso económico para la ciudad. Son muchísimas las personas –sanluqueños y foráneos- que alaban a este tradicional centro comercial y gustan de hacer la compra en nuestra Plaza, precisamente por ese carácter excepcional que le otorga el conjunto de valores que posee todo este entono.   

 

El Aula Gerión pregunta a los responsables municipales qué finalidad y sentido tiene esta destrucción sistemática de nuestro Patrimonio, ¿mejorar la vida de los sanluqueños? O quizás de lo que se trata es de mejorar sus bolsillos y, de paso, los de algunos promotores, profesionales al fin y al cabo, que quizás no sepan dónde se están metiendo, pues la avaricia no tiene límites y es posible que cada vez se les exija maletines más pesados a cambio de, por ejemplo, no retranquearse 30 centímetros en algunas aceras.

 


Enlace relacionado: Evolución del edificio del Mercado de Abastos


 

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