Presentación

                                                                                                                                            

                                     Por Manuel Toribio García*

 

 

 

Buenas noches.

 

Lo primero que quiero hacer en mi intervención es dar las gracias al Aula Gerion por haberse acordado de mí para pronunciar unas palabras en este acto de entrega de los premios de 2009.

 

Creo que todo aquello que sirva para salvaguardar nuestro patrimonio  histórico artístico  merece la pena y desde luego es un   motivo para reconocer a personas y entidades que se han distinguido en su conservación  así como una ocasión para evaluar nuestro caso en particular y reflexionar sobre la ciudad histórica en general y la conservación de la misma.

Pero, como llevo ya mucho tiempo ausente de esta ciudad, van ya para nueve años desde que nos fuimos, aunque tengo fuertes vínculos con ella, pues dos de mis hijos, Ana y Manuel, son de aquí y aquí transcurrieron  quince años de mi vida, por lo que me vais a permitir decir algo acerca del Aula Gerión y mi relación con ella.

Fui uno de sus impulsores y también el segundo presidente. Creada en el último trimestre de 1987, siguiendo el ejemplo del Aula Menesteo  de El Puerto de Santa María, ha tenido una trayectoria que podemos asemejar al Guadiana, con desapariciones bruscas y apariciones súbitas, hasta que en estos últimos años se ha consolidado: su página web está siempre activa y llena de contenido, su presencia en los medios de comunicación, sus campañas concretas constituyen una auténtica conciencia crítica de lo que está ocurriendo con  el patrimonio de esta localidad.

En un primer  momento nos inclinamos más por la divulgación histórica, con una tertulia mensual en la añorada biblioteca del palacio de Orleáns gracias a la acogida que nos dispenso Rafael de Pablos, luego en los veranos, aprovechando la presencia de escritores e historiadores nos trasladábamos al palacio ducal. Precisamente doña Luisa Isabel fue una de nuestras primeras tertulianas con una charla sobre la falsificación de la historia que levantó una gran expectativa. También las bodegas nos sirvieron de marco para presentaciones de libros y actos similares.

Vinieron las primeras publicaciones como la guía del archivo histórico municipal, los primeros proyectos como la regesta de documentos sanluqueños del archivo diocesano, carteles divulgativos sobre las capillitas, el documento de cesión de la villa a los guzmanes, etc.

Han transcurrido más de veinte años y el Aula Gerión es hoy respetada y yo diría que hasta temida por algunos-por algo será-De todas las campañas conservacionistas que ha asumido me quedo con la de CASA ARIZON quizás porque ha sido la más controvertida hasta el triste desenlace que ha tenido y que todos conocéis. El Aula puede estar orgullosa de su limpia trayectoria, aunque quizás a veces cunda el desánimo y den ganas de dejarlo todo.

Sanlúcar es una ciudad contradictoria, por un lado se enorgullece de su pasado, la historiografía sobre la ciudad es una de las más ricas de la provincia y de las más antiguas pues se remonta a la edad moderna con Barrantes Maldonado, Velásquez Gaztelu sin olvidar en la contemporaneidad a Guillamas o Pedro Barbadillo y luego ya en la actualidad la pléyade de historiadores e historiadoras con tan magníficas aportaciones, el interés por lo local es enorme y sin embargo su patrimonio  se ha ido perdiendo a pasos agigantados.

Cada vez que vuelvo por aquí no conozco los espacios por los que transito, donde Antes había una bodega ahora un conjunto de adosados, rotondas por todas partes para facilitar el tráfico rodado y por lo tanto olvidarse del paseante, navazos desaparecidos con lo que ello supone para nuestro microclima y para el milagro de las levaduras de la manzanilla tan necesitadas de frescor y humedad, las casas de cargadores a indias convertidas en un no se que muy bien –hablan de hoteles, conjuntos de viviendas, proyectos megalómanos, ya veremos en que queda todo eso-Casa Arizón es un ejemplo y ahora la amenaza se cierne sobre el mercado de abastos dieciochesco, una de las edificaciones claves de la Sanlúcar ilustrada y además de un extraordinario valor antropológico que efectivamente habría que rehabilitar, pero conservando su esencia original.

Me van a perdonar la expresión, pero creo que Sanlúcar se está rompiendo y el casco histórico se está perdiendo irremediablemente. Esto es un fenómeno similar a otras ciudades, por ejemplo yo presenté al terminar mis estudios universitarios mi tesina de licenciatura sobre la destrucción del conjunto monumental de Andújar, mi ciudad natal, que se vio muy afectada por la fiebre constructora de los años del desarrollismo, un antecedente de lo que ha ocurrido ahora. Al final va a cumplirse aquella afirmación de un político sevillano de que a España no la iba a conocer ni la madre que la parió, lo que pasa que no se si precisamente para bien.

¿Es este el signo de los tiempos? ¿Debemos claudicar?  El Aula piensa que no y por eso ha mantenido la bandera de la contestación y puede afirmar que si viviéramos en un país con una democracia de mayor calidad, donde la participación ciudadana fuese de verdad reconocida, otro gallo nos cantaría.

Pero tengo esperanzas, quizás la crisis económica, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria acabe con el afán de lucro y riqueza sin límites y se vuelva a lo auténtico, lo genuino. O es que queremos parecernos a esas ciudades turísticas de Levante o de la Costa del Sol totalmente uniformizadas y sin ninguna particularidad que las singularice, donde se han cometido aberraciones que han puesto en alarma a la Unión Europea

El conjunto histórico artístico, declarado como tal por el Ministerio de Educación y Ciencia en 1973 ha sufrido numerosas alteraciones. Consultando la página web del aula podemos observar que sólo en los últimos diez años han desaparecido más de veinte edificios de interés.

Precisamente lo que más han sufrido han sido las bodegas, desapareciendo algunas que podíamos considerar como emblemáticas de la Arquitectura industrial, mientras que en lo que se refiere al patrimonio eclesiástico, aunque se pueda discutir sobre si alguna de las intervenciones ha sido más o menos afortunada, el hecho evidente es que se ha conseguido salvar la mayor parte del mismo.

No entendemos entonces que si ha habido intervenciones en muchos de estos edificios destinándolos a usos culturales o recuperándolos, sin embargo en otros casos no se haya hecho nada por salvarlos. Probablemente Hayan primado interese exclusivamente economicistas sobre otros de carácter cultural.

Como ya dije antes esto no solo ha ocurrido en Sanlúcar sino en muchas otras ciudades españolas. Un país de nuevos ricos que no ha querido o no ha sabido conservar su historia, su arquitectura, su urbanismo tradicional apostando por una modernidad mal entendida.

Para mí que he dedicado buena parte de mi investigación a este ciudad es muy doloroso lo que está ocurriendo, máxime si tenemos en cuenta el enorme protagonismo que la villa ha tenido a lo largo de los tiempos: La Sanlúcar principio y fin del mundo, la capital de uno de los señoríos más importantes del reino, la que se dejo llevar por la corriente de la ilustración, la romántica y regionalista ¿qué ha sido de ella?

Quizás haya que volver a empezar, los que nos dedicamos a la educación tenemos una enorme tarea por delante. Ahora desarrollo junto a profesorado de Córdoba una experiencia muy interesante: los Jóvenes por el patrimonio, los “patrimonitos” son los escolares cordobeses que aprenden lo más importante de sus monumentos y le lo enseñan a jóvenes de otras ciudades siguiendo un mandato de la UNESCO  aprobado en la ciudad noruega de Bergen  y puesto en vigor en Latinoamérica en una reunión celebrada en Cartagena de Indias.

En cuanto a los premiados quiero indicar que en Bodegas Barón se ha tenido en cuenta que la vitivinicultura es uno de los elementos de nuestras señas de identidad. En lo que respecta a las casas de doña Pilar González de Gregorio y de la familia Bustillo se ha recocido el esfuerzo por conservar ejemplos de casas de cargadores, de las que cada vez quedan menos, lo que nos lleva a insistir en una correcta rehabilitación de Casa Arizón. En la Casa Argüeso a la Junta de Andalucía demostrando que también sabéis reconocer el esfuerzo de las instituciones y por último a la iglesia de los Desamparados sede de la hermandad fundada en pleno barroco por la familia de origen francés Eón del Porte, la versión local de la Caridad sevillana.

Tenéis que seguir adelante con vuestra lucha, no se trata de un mero capricho de eruditos conservar nuestro patrimonio, ya que si no lo hacemos nuestra ciudad morirá.


* Manuel Toribio García es historiador, profesor y Director del I.E.S. Santa Catalina de Córdoba.

 

Texto leído en la Presentación del acto de entrega de los VI Premios a la Conservación del Patrimonio Histórico concedidos por Aula Gerión en 2009.

 

 

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