Aula Gerión

Asociación para la defensa del Patrimonio Histórico - Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)


 

LA CASA DE RODRÍGUEZ-PÉREZ / MERGELINA, EN OBRAS

Fachada una vez rehabilitada

                                                                              Comunicado de prensa 12/02/2003

 

Entre las casa más notables existentes en la calle San Agustín, se encuentra el inmueble identificados con los números 14, 16, y 18 de esta vía. Se trata de una las más interesantes casas de cargadores a Indias conservadas aún en Sanlúcar, la cual cuenta con todas las características propias de la doble funcionalidad residencial-comercial: bodegas, graneros, almacén de aceite, entresuelo para oficinas, torre-mirador y zonas residenciales. Esta finca se encuentra protegida integralmente por el PGOU. En la actualidad, en esta superficie, donde se integran tres antiguas casas de los siglos XVII  y XVIII, que ocupa 2.045 metros cuadrados construidos y 991 de solar, se están realizando obras de rehabilitación para diecisiete viviendas y garajes.

 

El núcleo de estas casas esta coronado en el dintel de la puerta principal con el blasón de la familia Mergelina. Y, tras la casa puerta, se accede a un espléndido patio porticado con sus respectivas danzas de arcos y columnas, las cuales hasta hace poco se hallaban muy adornadas con plantas y flores colocadas por las familias que la han habitado recientemente. Una escalera con peldañeado y balaustrada de piedra desemboca en el piso principal, nutriéndose este hueco de acceso con una tenue luz entrante por la luciérnaga de la bóveda que cubre esta escalera y por el balconcillo-fresquera. A la planta alta se entre por puerta tachonada de clavos, semejante a las portajes de acceso desde la calle y el ubicado entre el zaguán y el patio, los cuales junto a la viguería general delatan la presencia de las maderas nobles venidas de América.

 

 

Esta agrupación de casas no recibió la uniformidad en fachada que caracteriza a otras casonas dieciochescas pertenecientes a nobles y comerciantes indianos. La casa central consta de una planta baja y otra principal, además de una pulcra e interesante torre-mirador no visible desde la calle. Paredaña a la anterior se sitúa otra antigua casa que cuenta con tres plantas, debiendo funcionar el piso bajo como almacenes y bodegas, además de poseer un pequeño patio con arboleda que  pudiera embocar en un apeadero accesible por la calle de Borregueros.

 

 

Desde mediados del siglo XVIII, este inmueble perteneció a la familia Rodríguez-Pérez, que procedían de Talavera la Real y Badajoz, siendo reconocidos tres hermanos de esta familia como hidalgos en 1745 por la Cancillería de Granada. Manuel, ya natural de Sanlúcar, casó con Eduarda Gil de Ledesma Verdín-Severino emparentando así con el patriciado de la ciudad..

Este último aparece identificado en el Catastro de Ensenada como comerciante y cargador a Indias, en cuyo tráfico movía 60.000 reales, la mitad que Salvador Arizón. Según el Catastro:

“Consiste su familia en su mujer, una hermana honesta, tres sirbientes, uno de menor hedad y un esclavo color moreno, nombrado Antonio de la Cruz, de maior hedad, que le sirve de cocinero y en dichos sirbientes se comprehende un casero, pagandoles sus salarios y dandoles la manutencion..”

Siguiendo esta misma fuente, Manuel Rodríguez-Pérez tenía como casas principales unas en la calle Doctor Román (San Agustín) con vivienda alta y baja, de 30 varas de frente y 34 de fondo las cuales lindaban a derecha e izquierda con las casas de Francisco Rosales y del cargador Francisco Espejo. Su arrendamiento anual se estimaba en 900 reales. Contaba con una bodega  con cabida para 2.100 arrobas, calculándose su arrendamiento en 525 reales. La propiedad estaba gravada con diez tributos, algunos vigentes  todavía en la segunda mitad del siglo XIX. Este destacado comerciante poseía además nueve fincas rurales (Pagos de la Callejuela, Reventón, Las Fuentes, la Norieta, la Atalaya, Carrascal, las Caleras), contando algunas de ellas con casa, bodega, colgadizo y lagares, cuyas tierras estaban sembradas de vid o de pan sembrar.

 

Hacia 1832, Manuel Rodríguez-Pérez y Gutiérrez de Henestrosa, coronel del Real cuerpo de Ingenieros, grava y vende esta propiedad de la calle San Agustín, quedando entonces segregada en dos partes con sus correspondientes dueños. Entre 1840-42 fueron adquiridas por Fernando Mergelina Gómez de Barreda y su suegra María Martínez Mier. La viuda del anterior y sus herederos eran en 1883 cosecheros y almacenistas de vinos, cuyos caldos fueron premiados con la medalla de plata en la Exposición Regional de Cádiz de 1879. Contaban con grandes existencias de soleras de manzanillas, amontillados, vinos dulces y de color, moscatel y pedro ximénez, procedentes de sus bodegas situadas en la calle 2ª de Trabajadero y de sus viñas en el Palmar, Mahina, la Norieta, así como de las 110 aranzadas de viñas en el pago Balbaina.

 

Serán los hermanos Roberto y Ana White Mergelina, Baronesa de Bache, los últimos propietarios de esta casa pertenecientes a la familia Mergelina. Curiosamente la esposa del primero, Gertrudis Martínez Otero, abrió su farmacia enfrente de esta casa de la calle San Agustín, siendo ésta la primera mujer farmacéutica titulada por la Universidad de Granada, en 1897, y probablemente la primera de Andalucía.

 

Esperemos que esta destacada casa sanluqueña sea rehabilitada con todo el respeto que merece.

 


 

La rehabilitación de esta casona fue galardonada en la IV Edición de los Premios a la Conservación del Patrimonio 2007, que otorga el Aula Gerión.

 

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